viernes, mayo 05, 2006

La historia de Maite

Conocí a Maite de una forma extraña, como he conocido a las personas más importantes de mi vida. Esas personas con las que, sin saber porqué, tienes una confianza absoluta, la sientes cerca, te gustan y tú les gustas a ellas y hablas y comunicas. Hay quien critica esta forma mia de hacer amigos, pero no conozco otra, para el amor y la amistad de verdad debe existir la atracción inmediata, la empatía, el gusto por la conversación y el silencio, por respetar al otro, por escucharle, por la sonrisa y que todo eso suceda con absoluta naturalidad, sino ya estamos hablando de una costumbre o necesidad que, tarde o temprano, termina. Así conocí a Maite, en una de las situaciones más extravagantes de mi vida. Me pareció simpatíquisima y por eso me sumé a su coche con destino Sevilla. En ese viaje, donde ella conducía y yo hacía bromas al lado de dos italianos y una embarazada reciente iban a pasar muchas cosas, muchas. Yo hablé de mis proyectos, de que regresaba a Sevilla a vivir, escuché 'More Than Words' en ese coche y hablé de algo muy mío, algo que ya me estaba sacudiendo, aunque de una forma muy discreta como de pasada. De pasada para todos menos para ella, que fijó la vista en mi a través del espejo retrovisor y yo en ella, pero no pude sostenerla. Es muy difícil sostener la mirada de una escorpio cuando quieres guardarte algo para ti, lo saben.
Maite sólo hacía repetir una cosa: '¿por qué nos habremos encontrado? 'Esto no es casualidad, es cosa del destino'. A mi me parecía algo exagerado, pero no, tenía razón. ¿¿Por qué voy en este coche contigo y tres más, cada uno con una historia, si deberíamos haber llegado a Sevilla en avión?
Ya tengo la respuesta.
En aquel viaje sólo supe que Maite acababa de romper con su novio. Hoy se más.
Quedamos para Feria. Me llamó para vernos justo el sábado noche por si estaba en el Real, pero yo me encontraba tomando una cervecita sobre un tatami y nada ni nadie me iban a mover de mi posición de Flor de Loto, nada ni nadie que no estuviera también sobre el mismo tatami.
Hoy hemos hablado, ella y yo, y lo hemos hecho como lo hacen las amigas que se reencuentran en esta vida, directamente al corazón. Sin entradillas, sino al tema.
Me ha preguntado cómo estaba y le he contestado lo que sentía. ¿cuántas veces puedes hacer eso? ¿Cuántas veces sabes que quien pregunta quiere oirte, no cumplir expediente?
Le he hablado en frases cortas y sencillas. Muy directas, muy sinceras. Muy claras. Sabía lo que estaba diciendo. No sabe nada de mi, sólo que le gusto y que le parece que tengo un corazón noble; no se nada de ella, sólo que me gusta, que me parece una amiga de esas para siempre. Y ahora tengo respuestas.

Maite me ha explicado como perdió al hombre de su vida, como dejó escapar una oportunidad y, sobre todo, como le pesa.Me cuenta como él, hace año y medio, le confesó que ella era la mujer de su vida, que siempre la había amado y hablaron de las oportunidades que habían tenido y que habían dejado escapar. Se conocian de siempre, se habían querido y, por circunstancias, no pasó nada más. Ella no se atrevió. Me explicó como él se le declaró por teléfono, hace medio año y, como estaba ya casado con otra chica. Como se reencontraron y vivieron media hora de amor, hablando y mirándose a los ojos y él le confesó que siempre la había amado y ella le replicó que siempre le había esperado, que porqué no se lo habían dicho los dos antes y que se querían pero estaba su mujer. Como le propuso estar juntos y ella no pudo. Y, como, sobre todo, le pesa el no haberlo intentado. Maite no ha podido seguir con su novio y esta feria, para ella como para mi, tenía otro significado. Su traje naranja tenía otros ojos, su sonrisa tan abierta tenía otro destinatorio, sus vidas tan llenas de amor, de esperanza, de luz y de alegría a medio hacer.

Y yo, por primavera vez en tiempo, me siento una privilegiada tocada por la Diosa Fortuna, aunque sólo sea de lado, aunque sólo sea de casualidad, quizás porque al que le correspondía se salió de la cola. Tengo la sensación de haber recibido una lección de vida, siendo yo la que oye, no la que narra; la que se sobrecoge, la que se da cuenta que tiene entre sus manos una historia triste y, por primavera vez, no es la mia. La que consuela aunque no sea necesario, Maite sabe bien dónde está y lo que hace y lo que me dice. Y, compruebo emocionada porqué Maite estaba en ese coche ese día, porqué hice ese trayecto, porque la vida se me estaba abriendo; todo porque ahora es tiempo de hechos, no de dudas.

jueves, mayo 04, 2006

'Espera sin limites...'

'Cree sin límites, aguanta sin límites; no sabe de envidia... es comprensivo, no es mal adecuado ni egoista, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. No pasa nunca.'


Anoche Petra y yo escuchábamos a Jesús Quintero hablar del amor. Las dos juntas en el sofá de su casa, cerca de la playa;
las dos calladas, con dos mentitas poleos en sendas tazas, la mía sobre la mesa, la suya sobre sus manos; las dos,
tras una cena de 'risotto' con esparragos y bombones 'Baci' mensajito incluido, vino Mayor de Castilla y fuet alemán. Las dos calladas, no era necesario hablar. Las dos, tras encontrarnos, tras explicarnos, tras regalarme un 'cazamarisposas' para mi cumpleaños para que lo use con éxito en mi nueva etapa.
Anoche nos dejamos embaucar por 'los ojos de brujo andaluz' (según palabras de la propia Petra, que es alemana y todo lo que sabe de Andalucía es de verme a mi hablarle con pasión, con dolor, con alegría) de El Loco de la Colina, por su voz penetrante y sentida, por el amor que nos invadía. Y él hablaba y nosotras oíamos, asentíamos, metidas en nuestro mundo, en nuestros sueños, perdidas en algún lugar de nuestro pecho, de nuestros huecos, de los brazos del otro, de la voz, de los caminos recorridos, de un único destino : '¿Dónde duele el amor?' 'Aquí', 'Aquí, aquí duele, en el centro de uno mismo. Aquí, aquí, aquí'.
Sí, la espera... sin límites, hasta cuando ya no te quedan fuerzas pa' levantarte e irte; el dolor, sin límites, hasta cuando ya te tienes más que reir feliz porque no hay más remedio que seguir; el aguante, sin límites, sí, sin límites, sin límites. Y Petruski con los pies sobre el sofá, la manta sobre sus piernas, embobada, y yo, embobada a mi vez, de que ambas estuviésemos siendo conscientes al unísono de que la Tierra no gira, que está detenida y de que hay algo más grande que todos nosotros, que nos deja libres, que nos lleva, que nos habla, que no es para todos, que es sólo para unos pocos, que es sólo, y sólo es, amor. Todo.
Las dos. Allí. Sin tazas ya, arrebatadas, mirándonos por dentro, repletas de todo, de tanto.

martes, abril 18, 2006

Dr Fleming



... Ni de Torroba, ni de esas salchichas con espaguettis que comíamos en tu casa, ni de las postales que te enviaba en Navidad y verano, ni de los domingos que pasábamos en el Hogar de los ancianitos, haciendo compañía, ni de las tardes de iglesia, ni de la foto montado encima de un 'Curro' con la pancarta de 'Nos vemos en Hannover 2000' (parecía tan lejos...) ni de tus pantalones blancos y tu anillo de oro, ni de todas las cosas de historia que me enseñaste, ni de la tarde en casa de Mercedes haciéndonos fotos, ni de tu expresión 'bien despachá' cuando comíamos tarrinas de helados por la tarde con tu amigo Jorge, ni de Nuevas Voces (ya se, ya se... te debo un ejemplar), ni de las cenas en mi casa nueva, ni de los 'armaos' de la Macarena, ni de todas las risas, ni de lo poco que me importaba que te metieras conmigo, ni de lo grande que tienes el corazón, ni de lo cariñoso que eres, ni de que fueras mi complice con Fernando, mi consejero en mis pasos, ni de todas las veces que me llamabas para decire que te casabas y todas las veces que me lo creí, ni de las lágrimas que me quitabas con tu sobriedad y sensatez, ni de lo que me reía contigo, ni de lo objetivo que eres, lo sincero, lo poco adulador, lo poco que te entendía a veces, lo verdadero, de nada de eso me acuerdo porque no necesito acordarme, ni pensarlo. Eso, soy yo.

'Por respirar serena...'

Dos horas de siesta; mentitas poleos para después de comer y cenar olvidados al lado del sofá; la melva con cebollita; la 'aguja palà' tradicional de mi madre y de la tierra que me vió nacer; mis carreras por la Marina al atardecer, justo cuando el cielo hierve a rojo fuego y me baño en luz, en lo que soy, en lo que siento, en mis días y no hay nada más que yo... y el horizonte; las nubes rosas y naranjas y amarillas. El azul del mar, el océano salvaje que me llama, que me conoce, que me espera...Me asaltan las lágrimas, son mías, parte de mi, ya las conozco, caen por dentro. Ahora que ando sin defensa, sin trinchera, sin barricada, sóla yo; como nací, como llegué, como me hice, solita yo, aún blanda, aún sufriendo, aún..., aún viviendo y aún sonriendo, siempre. Viva sin huídas; la luz cegadora del Estrecho, el aire limpio de la mañana, los paseos por la orilla de la Rivera con la mirada fija en las cúpulas de la catedral; el sonido de los pasos de la Semana Santa, allá a lo lejos; los encuentros sin esperarlos a medio mañana, que el móvil no suene, que no sepas ni donde está y que no te preocupe saberlo..., quedar y no aparecer, que nadie se enfade por ello, que todos esperen, que nadie se quede, que todos te digan, que nadie llame para saber porqué; silencios lleno de vida, el rumor de las olas antiguas que vienen a saludarme una y otra vez, que la vida corra en paz, sin hora fija, sin cita previa, sin bien ni mal, sin juicios fáciles, sin ideas preconcebidas, sin tiempo, ni luna llena, ni canciones de amor, ni voces. Que la noche sea noche; el día, día; mis lágrimas, amor.

Cuatro días para ver que por muchas espinas que me invente, con las que esconder mi verde luz, mi sentir, mi dolor, mi pureza, mi yo sigue intacto, en el mismo lugar, temeroso, cálido, habitado.
Carita de niña perdida, de honda mirada, de antigua alma, con el corazón entregado, esperando
sólo un abrazo para dejar de inventar.

No hay más verdad que la que cada uno lleva escrita, no importa los párrafos que te saltes al leerte, están ahí.

jueves, abril 13, 2006

Gonzalo Bilbao



Cuando veo estas caras me acuerdo de un pasillo lleno de gente, del sol de Sevilla a las cuatro de la tarde, de mi 4,75 en Historia del Mundo Contemporáneo en Junio; de mis vaqueros ajustados, de Eduardo diciendo que mi sonrisa era perenne y le alegraba los días, de la melena negra y larga,tope sevillana, de la profesora de lengua (tras dos suspensos consecutivos, conseguí aprobar con un 8,75); de los abrazos al reencontrarnos con mis amigas; de las tardes de cervecitas, del Capote; de David Hidalgo y su cámara de fotos; de mis camisetas de manga corta con motivos divertidos, de esas mañanas de junio esperando los exámenes finales; de mis carreras por los Jardines del Valle, del sol implacable que se colaba por las ventanas del Aula IV; de mis sueños, de mi primer viaje con Esther y Adri a Ceuta; de las colas de la Expo; de Ferdinand de Sussiereee (posiblemente mi aborrecimiento por la lengua francesa provenga de aquel infierno de libro que no se si llegue a leer, pero que no entendí, seguro).
Cuando veo estas caras me acuerdo de mi primer año en Gonzalo Bilbao, del horizonte que no se acababa, de la oscuridad de Sevilla de la noche, de Merchi en su residencia de estudiantes, de cómo Lucía se remangaba las mangas de los jerseys, del cariño reescondido de MariAngels, de la psicina de Esther e, inevitablemente, de la bicicleta negra de Javi mariscal, atravesando la entrada de la facultad y con ella nuestra existencia.

Cuando veo estas caras de luz, pienso en lo afortunada que he sido, disfrutando de la maravillosa y simple alegría de compartir en amistad, de vivir, de reir, de no esperar y de querer en libertad.











miércoles, abril 12, 2006

'Yo soy una muje' enferma'

Mi amiga Leyani es de Cuba. Tardé un mes entero en aprenderme su nombre, no sabía si es que ella no lo pronunciaba bien del todo, o es que yo no lo entendía del todo bien. Lo cierto es que siempre que estábamos con amigos y le presentaba a alguién decía, así rapidito... ' y esta es laaaaani...' o ' aquí mi amiga elaniiiiii' e inluso 'mira mi amiga de Cuba olaaani' :s
Y aquí como la gente no suele ser indiscreta, se quedaban con cara de circunstancia perpetua, la saludaban y me volvían a preguntar y yo insistía en juntar vocales y consonantes así, a lo loco, y acababan creyendo lo mismo que yo: que no me habían entendido bien o que yo no lo había dicho bien. Menos mal que la pobre chica me dio un día una tarjeta suya del trabajo y pude leer: LE-YA-NI. Leyani y yo intimamos en una 'calçotada' de esas de invierno, con masia incluida, chimenea, salsa y convidados, limpiando sillas las dos; ella sin quitarse sus gafas Rayban y con su chaquetón blanco nuclear y yo riendo detrás de ella, mientras repetía a voz en grito ante el resto de concurrencia que permanecía impasible: 'Ay, chicaaaaa, ¡menos mal que no soy negra... sino lo que me faltaba... negra y cubana...!' l

Pues aquí, Leyani, la cubanita, es una de las personas que más me hacen reir y que lleva la naturalidad y la tranquilidad propias del Caribe en sus venas. Separándonos un Océano de vida, de experiencia, de formas de ser y vivir, gastamos la misma manera de mirar al horizonte; tenemos en común mucho más que lo que pueda tener con algunas personas que me rodean desde hace años: heridas que te hacen vivir, un amor profundo, alegría y una fe extraña en el otro.
Leyani es la inventora de las frases célebres. A ella se le debe la mítica frase expuesta a la queja del vecino que acudía por enésima vez a protestar por los ladridos del perro : 'ay señor, venga cuando quiera a quejarseee.Yo soy una mujer soltera y sola que necesita distracción'. :

En una sociedad cargada de falsas palabras, de huecos mal rellenos, donde todos fingen lo que no sienten, Leyani es, con toda la tristeza de sus días pasados, un rayo de luz. Ella apenas lo sabe, ahora se lo cree un poquito más, porque ya le he hecho ver el arte sereno que encierran sus palabras sabias, certeras, vivas, haciendo reir por la sencillez y la trágica verdad que dejan escapar. Un acto de valentía en los tiempos vacíos que corren.

Aún me acuerdo de aquel paseo por Ceuta, hace dos veranos, con Esther Úbeda, la Vivancos, la madre de Esther, su novio y Elio, hablabámos de Sevilla, de Fernando, del amor, de nosotras, reíamoos y me detuve en un puestecito medieval donde vendían pendientes de cristal, me probé unos cuantos y me quise llevar unos redondos, pero la Vivancos me dijo que mejor unas lunas rosas. Asi que me llevé las lunas, no había andado ni dos pasos, acercándome al grupo cuando espeté un: ' la verdad es que me gustaban los redondos'. 'Bueno -me replicó Esther- pués cambialos'. 'Da igual - le dije- total si estoy desequilibrá...' Aquella frase hizo historia.Los cuatro estuvieron riéndose toda la noche y yo no entendía porqué... no era graciso, era lo que pensaba :)

Cuando Leyani, tirada en el sofá, nos interrumpió a Carmen y a mi para decirnos: 'Mirad, yo soy una muje' enferma. Tengo trastornos bipolares, lo único que me faltaba a mi es obsesionarme porque me van a quitar el piso', Saltamos a reir las tres.
Nunca la sinceridad y la realidad habían sido tan hermosas ni tan humildes.

domingo, abril 09, 2006

Lo que no pasa



De la artista sevillana Granadita.

Para los que alguna vez encontraron su tierra.

jueves, abril 06, 2006

Vibrar

Tras una semana en carne viva, con la cabeza por los suelos y sólo latiendo y sintiendo, retomo mi vena 'lolaila' para jolgorio de extraños y tranquilidad de los propios. Llevo días cabizbaja (más bien meditabunda en mis cosas) y todo el mundo (de aquí) me pregunta que por qué y, como los años pesan, ya no me molesto en responder con la verdad porque entro en disertaciones sobre lo humano y divino cuyo sentido se escapa del alcance de muchos de quienes me preguntan. Así que digo que estoy melancólica, punto. Pero no se trata de eso, se trata de que ya se ha acabado, mi maleficio está roto y, claro, como suele suceder en estos casos, toca avanzar, segura, tranquila, feliz, convencida, fuerte, de que una no son los demás, ni la hacen los demás ni si quiera lo que hace, sino que se construye a fuerzas de ladrillos y muros y ventanas para respirar.
Pero, el personal no se convence e insiste: '¿dónde está tu alegría?' '¿porqué no haces bromas?' '¿qué te pasa, llevas mucho tiempo en casa'... Estoy convencida de que las personas no tenemos ni idea de lo que preguntamos sino no lo preguntaríamos o nos morderaíamos la lengua en mas de una ocasión; a veces, si que preguntamos, pero no estamos preparados para la respuesta o no nos interesa realmente lo que responda el otro. El domingo puse en práctica el valor de las palabras sinceras, de la ternura que encierran , de que son como joyas blancas y únicas que has de saber posar con delicadeza en el otro, de acariciar con infinita ternura para que el transparente hilo que las sostiene no se rompa, para que no caigan, no se ensucien. Puse atención en escuchar y amar con los cinco sentidos cada palabra dicha, cada palabra recibida, oida o no.
'¿Qué me pasa?' ¿quires saber lo que me pasa? ¿de verdad?... Me pasa la vida en sus diferentes ritmos, me pasa la luz por la mirada; me pasan los tiempos que marca mi corazón, me pasa el amor que es el mismo y no pasa. Me pasa mi alma que está viva y no quieta; me pasan las ganas de agarrar el mar con la mirada, de correr por una playa; me pasa la sensación de poder hacer lo que quiera; me pasan los ciclos que se cierran, me pasa el cariño por mi misma, me pasa la tierra que me llama, el dolor que ya no queda, la vida entera me pasa y yo que no soy sorda la oigo por dentro, la siento, por dentro, la vivo. Me pasa que vibro y ya no huyo de mis caminos.

miércoles, abril 05, 2006

Preparados, listos...


Kelly y yo de incognita por la misión, acompañadas de María José de Alcalá :)



Carlitos Sosa, Merchi, Adri y mua

martes, abril 04, 2006

Maria la del chipiron letal

Este espacio se lo voy a dedicar a mi amiga María. Primero, porque es una lectora infatigable de mi blog y segundo, porque es una de las pocas que cree en mis pasos en la vida, que vive esto como si de su vida fuera, y creía incluso cuando yo había dejao de creer por algunos momentos.
María y yo nos conocimos en los suburbios de la décima planta del edificio Sevilla 2, en el verano del '98.
Antes nos teníamos vista por los pasillos de Gonzalo Bilbao pero fue en las entrañas del Diario de Andalucía
cuando nos hicimos amigas. Allí pasamos de compartir mesa y ordenador a compartir fatigas, confidencias, carcajadas, mal humor y echarnos unas risas ante el gallinero y sus integrantes cuando se terciaba, La ingenuidad que me caracteriza la fui perdiendo en aquellas paredes, y de mi carita de niña buena enamorada fui pasando a mi cara de 'que he hecho para merecer esto' y María allí, con mas manitas sobre el teclado y la carcajada a punto, sin apartar la vista del ordenador. Atenta a todo.
Con María al lado aprendí todo lo aprendible y que no había aprendido ya con Fernando, de la Semana Santa sevillana, de la Feria, de las calles de Sevilla, de santa Marta, de las novenas, hasta de los acordes de los pasos semanasanteros, con música y tó. No en vano ella y su Javi se conocieron en una Semana Santa. Ella llegaba todas las mañanas agarrada de su bolsito negro, debajo del brazo, con paso seguro y firme, la cabeza erecta, sonriendo, primero a izquiera y luego a derecha. Sin desvoiarse del camino. Era rápida y veloz en cruzar la redacción, con la sonrisa puesta, sentarse en su sitio, ajustarse la sillita, mirarme acercando la cabecita, y preparar la jornada. Luego, la más veloz, el papel se deshacía entre sus dedos y yo la buscaba complicemente para ver si me hacía reir una vez más. Ella llegaba convencida de que
venía a hacer un buen trabajo a pesar de que el tiempo no acompañara; su pelito rubio inamovible, como de recién peinado, su carita blanca enmarcada por sus ojos azules grandes de actriz de cine, porque María es la única persona que conozco capaz de poner siete caras diferentes y similares sólo cambiando la expresión de los ojos: sorpresa, alegría inesperada, estupefacción, inverosimilitud, anodada, incredulidad y, satisfacción complice... todo en diez minutos y dejarte plasmada cuando sigue su camino, toda recta, mirando al frente, sin desviarse ni un tanto. Todo con gestos cortos y pasitos cortos a su vez, las manos moviéndose al unísono y la risa fácil.
Fui la que leyó en su boda. La que cruzó la capilla de la Catedral de Sevilla para hablar de amor, todo vestida de negro y con la mirada marcada. Fuí la que más rió en el baile por sevillanas con su novio. Yo tuve la suerte de que en el río de vida de maría y su acento, hubiera hueco para mi caos particular y mis historias.

Cuando nos encontramos este sábado, nos reímos, abrazadas y sin muchas palabras nos citamos para otrolugar más íntimo, donde narrarnos todo lo que a ella le gusta leer, que adivina, que huele pero que prefiere que le ponga manos y gestos, delante de una tapita mortal.

More than words

El mejor fin de semana de los que recuerdo comenzó con los gritos de un equipo de Rugby en el aeropuerto de Barcelona, mientras yo trataba de zafarme de la poca vida que me quedaba a las 6 de la madrugada , en un estado de semiinconsciencia total y tristeza interior, y terminó teniendo como despedida la sonrisa más hermosa y esperanzadora que he visto nunca, en el aeropuerto de Sevilla. Durante todo este viaje esquizofrénico no dejaba de preguntarme: ¿por qué voy a Sevilla si he pasado tres días a 39,5 de fiebres, a punto de ingresarme en el hopital? ¿por qué hago este viaje con lo bien que me vendría descansar?'¿Por que no me quedo en casita?... Claro, ¿por qué soy yo? Y todo lo que me sucede encierra un significado extraño e indescifrable para los otros y dolores de cabeza para mi :)

Pero yo sabía que debía ir, que algo pasaría, y no fue el hecho rocambolesco que el piloto aterrizara en Málaga en lugar de en Sevilla, que me pusiera con la regla en plan. ¡¡¡Pasen y Veaann!!, que me recoerriera Andalucia entera en un coche con dos italianos y dos pseudocatalanas, que tardáramos cinco horas en hacer un viaje de dos; que me esperase toda la orla completa de Periodismo en un hotel de Sevilla desde la una y media de la tarde y me llamasen cada media hora para decirme; a ver,,, explicanos porque no nos lo creemos ¡tú de dónde vienes!!!??? Y que sudase, pasasse frío, calor y todo tipo de reacciones térmicas y emocionales a lo largo del día.
Los toques humorísticos del viaje los dejaré para otra ocasión más inspiradora; los comentarios de la reunión, las escenas vodebiles que se desarrollaron, los ataques de histerismos de los ex compañeros casados que parecían recién salidos de un colegio mayor con Pase Pernocta que habia que agotar hasta el final,la caida y declive de los mitos merecen un apartado especial.
Yo no fui a Sevilla - por eso no sabía bien a que se debía mi desplazamiento- fue sevilla la que vino a mi, la que me llamó, la que me acogió, la que me meció y se me mostró entera, despacio y tranquila. Esta vez fue ella.

Podía haber llegado en avión. Debía haber aterrizado, de hecho a las 8,25 de la mañana en el aeropuerto sevillano de San Pablo, pero no, eran las 12: 00 y estaba en Colmenar, Málaga, desayunando junto a mis improvisados compañeros de viaje y sus historias cortadas por dentro. Cuando nos metimos en el coche por tercera vez para probar a salir del único pueblo en el que llevábamos tres horas dando vueltas - Benalmadena-, cuando ya habíamos encontrado el camino de vuelta., cuando ya vimos el cartel 'Prvincia de Sevilla' y las tres tragamos saliva porque algo debía iniciarse de nuevo, cuando apenas quedaban treinta minutos para llegar a Sevilla y las conversaciones se nos habían quedado colgadas hacía rato, cambiamos de emisora y, entonces, sólo entonces, escuché por segunda vez en mi vida en un coche camino de Sevilla 'More than Words'. La canción con la que Sevilla se abrió ante mi aquel año 91. La primera vez que la recorrí en coche y supe que venia a abrirme despacito, recuerdo el taxi, recuerdo a mi madre al lado, recuerdo el recorrido, recuerdo mi emoción y recuerdo los sones de la múisca, la letra... nananananannnanananananananananan.
Desde entonces allá donde la oía me emocionaba. Era la canción de Sevilla. Hasta este sábado.
El sábado volvió a sonar. años y años después... Y yo iba en un coche y no conocía a quienes me acompañaban, camino de Sevilla. Y lo entendí todo. Todo estaba preparado. Todo estaba listo. Todo me estaba esperando. Tras una semana de emociones profundas, creía entender todo. Otra ciudad, otra vida, otra posibilidad.
Me supe afortunada. Pocos entienden las señales.

martes, marzo 28, 2006

Pura alegria

No se puede ser más feliz, dudo que pueda serlo más. No se cómo pagarle a la vida las pequeñas cosas que me ofrece, lo que me abriga, lo que me da cobijo, lo que me alimenta, lo que me cuida... en vuestras manos, en vuestras voces, en vuestros abrazos, en nuestras risas, en nuestros encuentros, en vuestras miradas, en los silencios. Desde cualquier parte, con tanto amor, con tantas palabras entregadas, con tanto que me habéis acompañado, que me habéis aconsejado, que me habéis escuchado. No hay un día, desde hace ya meses que no de gracias a cada nueva mañana por la inmensa felicidad que me provoca tener 24 horas para seguir amando, para segiur perdonando, para seguir avanzando hasta el final. No puedo pedir nada. Lo tengo todo. El regalo más grande que se puede tener: darte cuenta de la dicha que te envuelve sin tener nada que te rodee.
Hasta he visto de frente, al propósito de mi existencia. .

Divine Sara: no he podido evitarlo y me permito esta licencia: adjunto link.
¡¡¡Me ha ENCANTADO!!!!!
Un beso enormeeeeeeeeeeeee

  • DivineReinaMora
  • lunes, marzo 27, 2006

    Trento... y tres mas :)

    He pasado el fin de semana en Trento, la ciudad del Concilio, de los libros de historia, de las montañas, del spec, de la miel, de la segunda vida de mi Maritere. He pasado el fin de semana en mi otra casa, Italia, y su red ferroviaria, cambiado de intercity a regional, visitando estaciones, viendo alejarse Padua y Verona y Vicenza... y viendo acercarse Venezia, otra vez. Venezia, donde siento que vivo, donde me conozco cada calle, cada hueco, cada acento, cada escalón partido. Venezia y todo lo que pone en mi vida, precisamente ahora.

    He pasado el fin de semana en mi hogar porque la vida me invita siempre a cruzar el mundo para respirar italiano, para reir en italiano, para sentir allí y aquí.
    He pasado 48 horas escudriñando por las amplias ventanas de la casa de maria teresa mi reflejo, que poca diferencia de aquella otra vida juntas en Poeta cabañas, de nuestras risas, de nuestras reuniones, de lo que nos gusta a las dos juntar amigos, crear cosas, ambientes, amor.

    Ha transcurrido un fin de semana en casa de Maria teresa bajo un poster hecho a mano por ella donde se podía leer. 'II CUmbre HiapanoItaliano. Concilio de Trento: Verde que te quiero Verde'. Degustando platos regionales, la deliciosa melanzane alla parmegiana, i zucchini, il prosecco, la colomba típica de Pascua, las aceitunas rellenas propias de la región, . Y todo por nosotras y nuestros caminos en la vida; por nuestras conversaciones cruzadas en el alma, nuestras historias abiertas, los pasos dados.
    Este fin de semana hemos podido ver el miedo a vivir reflejado en la mirada de las compañeras de piso de marietere, su letargo emocional, sus vidas en continua espera de un 'hombre', de que suceda 'algo', de resignación, de esperar, de ver pasar. Y como nos miraban, nos oían reir, contar nuestras historias,, ahora, que somos dueñas de nuestro paso, de nuestros días, que nos acariciamos y mimamos por dentro para abrazarnos por fuera; ahora, nos sentimos luces, claras, directas que molestan a muchos porque te hacen darte cuenta que otro ritmo es posible; otra vida, necesaria; otra felicidad, alcanzable.

    Nos hemos encontrado en visperas de mi cumpleaños y del cumpleaños de Maritere como regalos en vivo que nos hemos hecho: pasear por la ciudad rodeada de montañas, hablar en italoespañolo, reir. Hemos pasado unos días sin horas, rompiendo el tiempo, sacándolo de los bolsillos, pintando círculos en el aire y luz en las miradas. Tal y como se hace, cuando el tiempo se vive por dentro y lo marca tus entrañas.
    Libres. Sin saber de miedos, ni de edades, ni de distancias, ni de convencionalismos, ni de normas. Sólo alegría alternada con trsiteza, también pura y necesaria. Con mi vida al fondo, volviendo hacía mi. Constatando que el tiempo no pasa, es inmutable para las almas que saben.

    jueves, febrero 02, 2006

    Los cuatro acuerdos

    1- Sé impecable con tus palabras: es el poder que tienes para crear los acontecimientos de tu vida. Úsalas bien, su magia puede cambiar una vida o destruir otra.

    2.- No te tomes nada personalmente... (gran verdad, el principio de todo mal) Si alguien te dice algo es por el mismo nopor ti.

    3.- No hagas suposiciones (¡JA!, la fuente de todos los problemas. )Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan -nos lo tomamos personalmente - y después, los culpamos y reaccionamos enviando veneno emocional con nuestras palabras... perfecto...

    4.- Haz siempre lo máximo que puedas. Ni más ni menos. Aveces sera demasiado, otras, muy poco.

    Yo, añado, el sentido del humor, el sentido común y, importante, la desdramatización de los hechos 'irreales' que nos suceden y que nos paralizan absurdamente creyendo que todo se acaba y, quizás, no estamos viendo las otras puertas y oportunidades que se no abren justo allí, delante.

    Ojalá, la claridad quite algún día la nebulosa ficticia que nos han enseñado a creer y crear

    martes, enero 31, 2006

    El dolor

    Hay dolores de los que cuesta levantarse, que te sacan un borbotón de lágrimas enclaustradas desde dentro de ti. Dolores que deberíamos agradecer que llegaran, aunque su desparrame no tuviera fin, aunque nos ahoguen en ira, en rabia, en noches de oscuridad sin fin, en irnos, porque sino nos sorprendieras esas lágrimas amargas se nos enquistarían como un mal hueso no curado, y lo harían por siempre. Hay roces sútiles que te abrasan la piel, te levantan los pliegues dormidos del recuerdo, lo que nunca quisiste ser, d elo que huíste y te dejan en carne viva el alma. Sola, frente a ti, te miras, como lo que eres: nada, todo.
    No hay dolor más profundo y temible que el saberte juzgada por alguien que quieres, que el de la hipocresía de los que crees querer, que las manos abiertas que se te brindan a media hasta, sin fuerza. No hay dolor que más se resienta que la pena de ver toda tu ingenuidad masacrada, de sentir el juicio tras tu espalda y la sonrisa de cara. No hay nada más triste que darte cuenta que no llegaste a lo más profundo de ellos, que no te entendieron.
    No hay dolor como el que el corazón maltrecho de un amigo te pueda causar, sabiendo que lo hace.
    Ni perdón más dulce.
    Ni amistad que se rompa, cuando se dice la verdad con lágrimas.

    "No quiero amores no correspondidos,
    ni amigos que no me quieran sin mis galones;
    no me tires flores, ni falsas miradas de inexpresión que no dicen nada del corazón".
    Nada...

    sábado, enero 28, 2006

    El Tarot

    La Fuerza: lo que hice, cómo lo hice, cuándo lo hice porque no había más remedio, porque salí arrastrándome porque no había otra salida aunque luego creyese que sí; porque me escurrí como pude y supe olvidar y perdonarme y aprender, hacer de lo vivido, conocimiento.
    El Diablo: por la efervescencia del cambio, de la plenitud, de la creatividad pura, de romper esquemas, de botar en el aire, con fuerza inaúdita, de cambiar, de que todo es posible, de que estoy muy en contacto conmigo misma. De dinero que llega, del trabajo creativos, del ingenio... de las pruebas, de probarlo todo y todo diferente.
    LA Muerte: La transformación que llega, que me cambiará entera, para lo bueno, o... si no lo encamino bien, para lo malo; de nuevos caminos abiertos, de nuevas veredas, de modificarme, de avanzar. Lo que vendrá si soy capaz de canalizar toda la efe4rvescencia pura, sexual, creativoa y energética que soy y que llevo impregnada en las entrañas y el alma.


    Maite, vino desde Chile, e hizo tres predicciones mientras me oia narrar precipitada ydesordenada mis encuentros con la vida, degustando entre velas mi tortilla, la exquisita ensalada, las miradas de las tres, la sorpresa de la energía acumulada, bien llevada, positiva, abierta, sin dueño, agradecida, sin doblez... Acompasadas con las risas, acariciadas por las cálidas palabras de Martona, decididas, generosas que leían y repetían. Y desgranando lo que nos queda por recorrer entre platos, cocina y alma de mujeres que saben más de lo cuentan, que callan cuando hablan, que aman, que aprenden y crecen abrazadas.
    Acertó dos. No se equivocó.
    Espero sin esperar nada y plena en el ahora absoluto, la tercera predicción;)
    Mua

    viernes, enero 27, 2006

    Sevilla



    Fotografía a cargo de Javi Mariscal.

    ... y el aire huele a limpio, a flores arrastradas, a patios escondidos, a besos de madrugada. Huele el aire en tu mirada. Encierran de flores la noche, las de abril, las de mayo, las de las tardes de guitarras. Cortan la madrugada tus besos y las esquinas se pintan los labios para vernos, para verlo, para verte pasar.

    miércoles, enero 25, 2006

    Y... cayendo II

    Resumen: vivimos en una sociedad tan caricaturizada o customizada, como se quiera, que hemos hecho de las mentiras verdades; de la falsedad algo habitual; de lo incómodo, rutinas; de lo que no queremos hacer; una obligación, de las emociones, una mercancía. Parece que estamos habituados a que nos mientan, que ya cuentas con eso con que esa persona que tienes en frente te utilizará y todos participamos del mismo juego con la misma regla. ¿Habéis pensado en decir la verdad? ¿En tratar al otro como lo que es: un igual? ¿En respetarlo diciéndole: NO, no te voy a llamar, en serio, no esperes esa llamada porque no lo haré'. ¿Cuesta?. No cuesta decir 'NO' o 'S'I, o 'ME GUSTAS', o 'NO ME LLAMES', o 'LLÁMAME de verdad, hazlo, porque creo que hay pocas personas en el mundo tan interesantes, tan vivas, tan llenas de luz, tan fuera de lo común, que no teman en bailar con un desconocido/a, en reir con él/ella, en pasar dos horas de su vida buceando en sus sueños y deseos y, que esa vida, sea más rica, sólo por eso'. Cuando te pida que me llames, házlo, ten por seguro que si no quisiera que me llamaras no abriría mi boca, ni dejaría mis manos tejiendo en el aire. Pensémoslo por un momento...

    martes, enero 24, 2006

    ¡Romper el muro! I

    Siguiendo la tónica trazada desde hace unos días aquí, desde siempre en mi y algunos de mis amigos y, ahora, nuevamente o como siempre que la multinacional descubre algo bueno, plagiada por Coca Cola, reivindico que:

    1.- Digamos siempre aquello que pensamos: Es decir, si no vas a llamar a esa chica/o por teléfono, DÍSELO, no le pidas el número, no es necesario hacer el paripé. Ella/él no tiene porque ser engañada/o ese rol de hombre cazador, mujer recolectora, pasó. No quedes con ella /él si no quieres verla/o más: se irá contigo si le gustas, de todas formas y si no lo hace, no es para ti. No la entretengas, no la/lo hagas albergar esperanzas y, quizás sin darte cuenta tan sólo por la incredulidad y el mero miedo de que tampoco la/lo creiste cuando te lo dijo: llámame, sí.

    2.- No pensemos por el otro. Añadiría incluso: no pensemos. Ya está bien de dejarnos llevar por lo que sí y lo que no. pensar es una herramienta no la base, la base de nostros está por dentro, no en la cabeza. Además, bastante difícil es pensar por uno mismo, como para saber o creer lo que el otro cree y piensa, una buena forma de caer en la neurósis. No creamos que 'el otro creo que si lo llamamos pensará que..' POR FAVOR, no, que el otro piense lo que quiera, y si no que no hubiera dado el número es así. La próxima vez tendrá más cuidado.

    3.- Lo amigos no 'quedan' los amigos se sienten. Basta ya de banalizar la amistad convirtiéndola en el baul de los amores perdidos. No tengas miedo y díselo a la cara: 'no, no podemos quedar como amigos, porque nunca has sido mi amigo y porque, al hacerlo , insulto a las personas que quiero y me quieren'. Total, nunca lo hará. No nos escudemos en la amistad, no llenemos neustras vidas de pequeñas desilusiones que nos minan.

    4.- Improvisemos. La vida, por mucho que os cueste creerlo, no viene en compartimentos estancos, ni envasada al vacío, ni se prevé en el calendario, ni sigue la misma tónica general preestablecida. La vida ES aquí y ahora. Con esta afirmación partimos de la siguiente realidad: la vida es decadencia, te ensucia, te estalla, es triste, arrastra lágrimas, es desordenada, es pura, es caos, es vida, como la hierba que no importa cuantas veces la sieges, reaparece. Asimismo, no puedes eliminar el dolor, ni apartarlo de ti, ni quitar las manchas de tu piel ni de tu alma, van contigo. Nopuedes organizar el destino de los otros, ni generar una estrategia... porque entonces, no estás viviendo, está preveyendo. Las relaciones no siempre acaabn en matrimonio y pueden ser muy felices; los grandes amores son truculentos y pueden durar un día, los corazones no tienen un hueco en el calendario, tampoco la amistad. No me pongas hora y día para verme, probablemente, no llegue, quizás la vida me alcanzó antes.

    Continua...